Características de la raza Bulldog

Estas son las características de un bulldog:

Familiares, juguetones, cariñosos, leales, divertidos, adorables, tranquilos… ¡Son bastantes las características que hacen de los bulldogs, tanto en el inglés como el francés, una mascota ideal para muchos!

De allí que ambos estén entre las 10 razas predilectas por las familias estadounidenses, según indica la lista anual del American Kennel Club. En dicho estudio, el bulldog francés se encuentra en el puesto número seis, mientras que su primo o hermano mayor (como deseen relacionarlo), el bulldog inglés, en el cuarto.

Pero, aparte de lo que ya te mencionamos, ¿qué tienen estas razas que generen tanta fascinación en los amantes de los perros?

En gran medida, esto se debe a que tanto sus características físicas como conductuales generan una dualidad muy fascinante y adorable, sin contar las ventajas que tienen para la convivencia familiar y en pequeños espacios.

Sin embargo, adoptar un bulldog también implicará una larga lista de cuidados y responsabilidades.

Por eso, en este texto te detallaremos las características de los perros bulldogs y las consideraciones que debes prever si deseas adquirir uno.

Seriedad que enamora

Oriundo de los perros de bullbaiting, criados para pelear con animales en espectáculos sangrientos comunes en la Inglaterra del siglo XVI, esta raza no podría ser más distinta a lo que indicaban sus orígenes.

Tanto física, como conductualmente, los bulldog inglés pasaron a ser otros tan pronto en 1835 se abolieron estas macabras actividades, puesto que los amantes de la raza decidieron preservarla pero con características más dóciles. Para que así se convirtieran en perros ideales de compañía.

Estas son las más resaltantes características del bulldog inglés.

1. Semblantes únicos

Los rasgos faciales de estos canes es uno de sus mayores atractivos. Y aunque hay personas que digan la frase “son tan feos que son lindos”, la verdad es que esta belleza única les ha ganado un gran número de fanáticos en el mundo entero.

Al punto de que grandes marcas de reconocimiento internacional, como Volkswagen y Tommy Hilfiger, los han usado para sus campañas publicitarias.

En proporción a su tamaño total, la cabeza puede parecer un poco grande. Sin embargo, su cara es relativamente corta, lo que se acentúa con su hocico ancho y ligeramente levantado.

Debido a que la piel de su rostro está un poco holgada, es común observar arrugas sutiles en su frente y sobre la nariz; así como también en la zona del cuello.

El bulldog inglés es, además, un perro con condición braquicéfala. Es decir, que su cráneo es más ancho y corto que el resto de los perros, así como su hocico es más chato.

De allí que sean propensos a problemas y enfermedades respiratorias, o que no puedan graduar fácilmente su temperatura corporal. Por eso siempre lo más recomendable con esta raza es que no se mantenga en lugares con climas extremos. Ni muy frío, ni muy caliente.

2. De buenos músculos

Usualmente, esta raza no supera los 36 centímetros de alto, contrastando notablemente con los 25 kilos que puede llegar a pesar, sobre todo en el caso de los ejem

plares machos.

Y esa es la razón de que tengan una apariencia ancha, fuerte, poderosa. Más porque sus extremidades, también musculosas y robustas, lo complementan.

Su pelaje es corto, liso y pegado al cuerpo y, a diferencia del bulldog francés, la gama de colores que suelen presentar es más reducida.

De color sólido o tiznado con el hocico negro, la Federación Cinológica Internacional (FCI) estableció en su estándar únicamente el rojo en sus diversos tonos, el blanco o la variación partida (es decir, blanco con pintas rojas).

3. Compañeros ideales

Como comentamos más arriba, el bulldog inglés es una de las razas que más ha cambiado en su trayectoria.

De ser un perro agresivo, criado y destinado para actividades brutales, ahora es de las razas predilectas para la convivencia en familia gracias a su noble carácter.

De hecho, sus características conductuales pueden ser altamente beneficiosas.

Entre sus mayores atributos está la cualidad de que estos perros tienen una alta estabilidad psicológica; convirtiéndolos en compañías adecuadas para niños y otros animales.

¿Esto qué quiere decir?

Pues que pocas situaciones logran sacarlos de su centro, por así decirlo. De manera que su nivel de tolerancia les permite aguantar y sobrellevar los tratos bruscos de los niños o la invasión de su espacio personal.

Incluso, otro punto a su favor es que pueden llegar a ser muy protectores de las personas o criaturas que consideran de su familia, ya que además aman compartir con los humanos.

Sin embargo, esta necesidad de estar en contacto con sus amos puede llevarlos a tener conductas indeseadas cuando pasan mucho tiempo a solas, tal como destrozos en la casa. Así que si eres de las personas que pasa muy poco tiempo en casa, esta raza podría no ser la más recomendable para ti.

Vamos ahora con los frenchies

Descendientes del bulldog inglés dedicado a las peleas a finales del siglo XVIII en Inglaterra, esta raza derivó de las mezclas que la clase obrera hizo con estos perros para que fuesen más pequeños y de un carácter más afable.

Y como estas personas emigraron al norte de Francia debido a los avances de la revolución industrial de la época que los dejaba sin trabajo, paulatinamente se les conoció como bulldog francés o, como se les dice hoy en día, frenchies.

Estas son las características principales del bulldog francés.

1. ¡Son puras orejas!

Atentas y relativamente grandes a comparación de su cuerpo, las orejas de esta raza son unas de las características más resaltantes a la hora de hablar de su físico.

Con el pabellón auricular ancho, puntas redondeadas y de implantación alta, se les dice comúnmente “orejas de murciélago” y complementan a la perfección las facciones marcadas de su cara, las cuales no dudarán en usar para demostrar sus sentimientos o estados de ánimos.

Su cabeza es ancha y grande, aunque proporcional con el tamaño completo del perro; mientras que sus ojos son redondos, oscuros y se encuentran bien separados.

En la cara, además, la piel está un poco suelta, lo que provoca que se formen pliegues en la frente y sobre el hocico; que en su caso es ancho y profundo con la nariz chata.

Lo que quiere decir que el bulldog francés también integra el grupo de los perros braquicéfalos.

2. Cuerpos compactos y fuertes

A diferencia del bulldog inglés, su variante francés es de talla más pequeña y su peso generalmente oscila entre los ocho y 15 kilos, aunque tienen tendencia al sobrepeso si no se alimentan correctamente o si son muy sedentarios.

Según el estándar de la raza, estos no suelen pasar los 30 centímetros de altura, aunque esto podría variar dependiendo del sexo.

Y esta estatura contrasta con la forma de su cuerpo de perro moloso, que al ser musculoso, de huesos robustos y patas cortas y fuertes, le da una apariencia compacta y adorable.

Con respecto a su cola, esta debe ser corta, cuyo tamaño máximo logre tapar el orificio anal. Además, esta no debe estar más alta que su espalda. Cuando el bulldog francés presenta una cola más larga o levantada, usualmente se debe a que ha tenido cruces genéticos.

Su pelaje es liso y corto y, de acuerdo a la Federación Cinológica Internacional (FCI), los colores oficiales en la raza únicamente son el rubio oscuro o leonado, el leonado atigrado. Sin embargo, también existen los que son negros en su totalidad, blancos con manchas negras.

Además, en los últimos años también han aparecido frenchies con colores tan inusuales como marrón chocolate o azul.

3. Un payaso peludo

Considerado el bufón del mundo canino, los que conozcan de cerca la raza sabrán que a estos perros les encanta entretener a quienes los rodean ya que su personalidad es muy animada y agradable.

Son canes altamente sociables, por lo que se la llevan bastante bien con otros animales y hasta con desconocidos; esto debido a que, desde sus inicios, el propósito de la raza es que fuese un perro de compañía.

De hecho, entre sus grandes virtudes es que siempre tienen humor de hacer amigos. Por lo que, mientras estén bien educados, sabrán cómo relacionarse sin problemas con otros congéneres.

Gracias a estas conductas, resultan perfectos para las familias que tienen niños pequeños. Más porque son muy tolerantes a los juegos pesados que pueden tener los niños; y su instinto protector no dudará en hacerlos sentirse responsable de su bienestar.

Sin embargo, ese apego a la familia hace que requieran mucha atención. Es decir, es del tipo de perros que no te dejarán solo ni un segundo mientras estés cerca de ellos. Así como también te pedirán mimos y cariños cada cuanto puedan.

Y aunque sean alertas y juguetones, tampoco necesitan extenuantes jornadas de ejercicio. De hecho, le gusta dormir y bastante, por lo que bastará con los paseos diarios y ratos de juego para que se mantenga saludable. Además, no es recomendable que haga rutinas agotadoras porque, debido a su condición de perro braquicéfalo, podría tener consecuencias nefastas para su salud.

Por esa misma condición, y tal como el bulldog inglés, podrían resultar un poco ruidosos por sus esfuerzos al respirar, gases, y lo más resaltante: sus ronquidos. Lo bueno, es que compensa el asunto de que son poco ladradores.

No obstante, si no se educan correctamente, la raza tiene tendencia a ser algo terca y testadura, así como territorial. Para evitarlo, habrá que ser pacientes en su adiestramiento desde muy temprano. Así entenderán que su dueño es el líder al que deben respetar.

La característica más importante: su salud
Por ser razas relacionadas entre sí, es normal ver similitudes entre ellos; como su contextura física, rostro, arrugas, comportamiento… Pero la más significativa, sin lugar a dudas, es su delicadeza en cuanto a salud se refiere.

¿En qué consiste esto?

Que ambas razas son bastantes propensas a desarrollar enfermedades o problemas de salud debido a su carga genética. Sobre todo el bulldog inglés.

Por ejemplo, el hecho de que ambos sean perros braquicéfalos provoca que tengan dificultades en su respiración. Que pueden parecer tan inofensivas como los ronquidos, gases o ruidos al respirar, pero podrían derivar complicaciones más graves como insuficiencias mortales.

Incluso, uno de los mayores cuidados que deben tener en cuenta los dueños de bulldog es que deben evitar exponerlos a climas extremos o a jornadas agotadoras de ejercicio ya que a estos perros se les complica el poder regular su temperatura corporal.

Pero no solo eso.

Entre las más resaltantes características del bulldog recién nacido están las complicaciones que pueden generarse ante las deficiencias de su aparato respiratorio.

Una de estas son las bronco aspiraciones al momento de mamar, por lo que será necesario vigilar mientras los cachorro se alimentan durante las primeras semanas de lactancia.

También están las insuficiencias respiratorias, las que se deberán contrarrestar con terapias para mejorar el desarrollo pulmonar, y hasta podrían requerir tratamiento antibiótico.

Otra de las características del bulldog cachorro es la tendencia de presentar enfermedades genéticas como paladar o labio hendido (comprometiendo considerablemente su calidad de vida), afecciones del corazón y dermatitis en los pliegues de su piel y arrugas.

Para evitar estas últimas, será esencial que se mantenga una constante higiene sobre los pliegues y arrugas que presentan en zonas como la frente y sobre su nariz.

En cuanto a los adultos, las enfermedades que más los aquejan son problemas oculares y de retina, sorderas, sarnas y dermatitis, hasta displasia de cadera canina.

De allí que, previo a su adopción o al hecho de adquirir uno, sea importante considerar que estos perros podrían necesitar inversiones importantes de dinero –a comparación de otras razas– tanto para control veterinario, como para los tratamientos que requiera ante alguna vicisitud.

Además, otro punto a tomar en cuenta es que lo más recomendable será escoger un veterinario con altos conocimientos y experiencias con bulldogs o perros braquicéfalos.

Esto, con el propósito de que te oriente con guías adecuadas para cuidar a tu bulldog. Unos canes únicos con características y cuidados que requieren de dedicación; pero que sabrán compensártelo siendo una de las mejores compañías que podrías pedir.

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